¿Qué podemos aprender de otras experiencias?
En un artículo anterior propusimos la necesidad de continuar con la política de promoción de los centros de excelencia (CE) en el Perú. El programa de CE fue diseñado e implementado por el CONCYTEC desde el 2014, pero lamentablemente parece que no tiene continuidad. Y digo lamentablemente, porque este tipo de iniciativas han transformado los sistemas de educación superior y de innovación en otras latitudes.
El origen de esta nueva forma de organizar la investigación en las universidades y su vinculación con el sector empresarial es en los Estados Unidos de América (EE.UU.) y en Canadá en los años 1970s y 1980s. La National Science Foundation (NSF) de los EE.UU. implementó tres programas de centros de excelencia, empezando por los Industry/University Research Cooperative Centers (UICRC), los Engieneering Research Centers (ERCs) y los Science and Technology Research Centers (STC). En Canadá iniciativas similares fueron implementadas.
Lo importante de la experiencia norteamericana es que sirvió de ejemplo para que en otros países implementen programas similares. Los centros de excelencia, en general, comparten las siguientes características: primero, se trata de estructuras u organizaciones en las que interactúan múltiples actores, quienes vienen con sus propios objetivos, expectativas y capacidades. Estos actores son principalmente universidades y actores empresariales. Además, los CE son espacios en los que los actores se relacionan a través de diversos canales como la comercialización de tecnología, formación de capital humano, consultorías, organización de eventos de difusión, publicación conjunta de artículos científicos, etc.
Por otro lado, estos centros necesitan diversos niveles de liderazgo y comunicación a fin de cumplir con sus objetivos. Un aspecto importante en la implementación de estos programas es que son esquemas ambiciosos y complejos, que requieren el real compromiso de los diversos actores involucrados, incluyendo a los servidores públicos encargados de acompañarlos. Debido a esa complejidad, se debe tener un marco flexible, indicadores adecuados y tolerancia al fracaso. Por ejemplo, uno de los principales impulsores de los ERCs y director de la NSF en los Estados Unidos de América, resaltó que los primeros fracasos del programa sirvieron de mensaje para los demás centros sobre la necesidad de trabajar con compromiso y la importancia de contar con un buen plan, sin el cual el trabajo y compromiso no garantizan el éxito (Bozeman & Boardman, 2004).
El problema con los intentos realizados en Perú es que han sido, hasta el momento, tibios. Mientras en los EE.UU. en el 2014 la NSF brindó soporte a 66 centros (Stone, 2015), en Perú solo hay dos centros de excelencia y los concursos para financiar más centros han sido declarados desiertos y no se han vuelto a convocar. Los temores detrás de la implementación de este tipo de programas son entendibles, porque requiere un fuerte compromiso financiero por parte del Estado, las universidades y empresas. Los mismos temores aparecieron en los EE.UU., cuando el Asesor Científico del presidente Reagan quería iniciar el programa con un piloto de ERC, mientras que el director de la NSF, Erich Bloch, quería empezar con 12 iniciativas; finalmente, el programa fue iniciado con 6 centros.
Sin perder de vista las grandes diferencias entre el Perú y otros países que han promovido centros de excelencia, se debe evaluar la necesidad de continuar con la promoción de estas iniciativas. Al mismo tiempo, se debe aprender las experiencias existentes para acompañar adecuadamente a los centros existentes y a los nuevos que se puedan financiar. Se debe evaluar el rol de estos centros en un sistema de innovación poco desarrollado, generar las condiciones para que estas iniciativas cuenten con una organización adecuada y brindar los incentivos correctos para lograr el compromiso de académicos y empresarios.
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Referencias:
Bozeman, B., & Boardman, C. (2004). The NSF Engineering Research Centers and the University-Industry Research Revolution: A brief History Featuring and Interview woth Erich Bloch. Journal of Knowledge Management, 29, 365–375.
Stone, A. B. (2015). Membership retention in Industry / University Cooperative Research Centers. Iowa State University.

